{"id":11309,"date":"2021-02-05T16:03:00","date_gmt":"2021-02-05T16:03:00","guid":{"rendered":"http:\/\/joseluispineda.es\/?p=11309"},"modified":"2021-04-10T16:20:04","modified_gmt":"2021-04-10T16:20:04","slug":"plan-marshall-el-nuevo-orden-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joseluispineda.es\/index.php\/2021\/02\/05\/plan-marshall-el-nuevo-orden-mundial\/","title":{"rendered":"Plan Marshall: el nuevo orden mundial"},"content":{"rendered":"\n<p>El noventa por ciento de las viviendas de Varsovia estaban destruidas. El cuarenta por ciento en Alemania, tres millones y medio en Londres. Las redes de transportes francesas y germanas estaban completamente inoperativas. No hab\u00eda puentes en pie por los que se pudiera cruzar el Sena ni el Rin [1]. La Segunda Guerra Mundial dej\u00f3 un paisaje de ruina y destrucci\u00f3n sobre Europa, un escenario donde los vencedores pod\u00edan a duras penas distinguirse de los vencidos. La guerra, prolongada por la deriva hacia el sinsentido de la Alemania nazi, dej\u00f3 ciudades destruidas, poblaciones mermadas, pa\u00edses sin futuro, gente sin presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada uno de los territorios en los que se estuvo librando la guerra qued\u00f3 mutilado, sin infraestructura, sin materias primas, sin econom\u00eda. Los sistemas financieros estaban colapsados, el sistema productivo casi destruido, la inflaci\u00f3n desbocada. El aliento de la victoria aliada qued\u00f3 pronto menguado por la sombra de un futuro incierto repleto de hambre, fr\u00edo y escasez. La vida se convirti\u00f3 en una suerte de supervivencia extrema, el hambre, la pobreza y la enfermedad se convirtieron en el principal enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto gris, el comunismo recog\u00eda adeptos como la \u00fanica alternativa posible a cambiar el rumbo del mundo. Los partidos rojos de los principales pa\u00edses sub\u00edan en las encuestas. En las elecciones del 46 en Francia, el partido comunista logr\u00f3 el 30% de los votos. En las del cuarenta y ocho en Italia la victoria del Frente Democr\u00e1tico Popular se barruntaba como casi segura. Y entonces George Marshall entr\u00f3 en escena.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>General Marshall, el hombre sin nombre de pila<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>George Marshall naci\u00f3 en Uniontown, una peque\u00f1a ciudad de Pensilvania. Creci\u00f3 en el seno de una familia acomodada y se entreg\u00f3 por completo a su vocaci\u00f3n militar desde que ingresara siendo un ni\u00f1o en el Instituto Militar de Virginia. Su ascenso en el ej\u00e9rcito norteamericano fue proporcional a su trabajo: abnegado, inteligente, calculado. En la Primera Guerra Mundial, con treinta y siete a\u00f1os, merced a su impecable funci\u00f3n en la ofensiva de <em>Argonne<\/em>, se gan\u00f3 un lugar en el Estado Mayor. Desde ah\u00ed, como fiel lugarteniente del general Pershing, su trayectoria fue imparable: en el treinta y cuatro era coronel, en el treinta y seis, general, y en el treinta y nueve fue nombrado Jefe Mayor del Departamento de Guerra por Roosevelt.<\/p>\n\n\n\n<p>La presencia de Estados Unidos en Europa durante la Segunda Guerra Mundial estuvo bajo su mando, reorden\u00f3 y moderniz\u00f3 el ej\u00e9rcito prepar\u00e1ndolo para la batalla. Fue el cerebro de la operaci\u00f3n \u2018Overload\u2019, la puerta hacia el fin de la guerra en Normand\u00eda. Fue nombrado hombre del a\u00f1o en 1944 por la revista Time y el propio Churchill lo se\u00f1alar\u00eda como \u201cel organizador de la victoria aliada\u201d. Gan\u00f3 la guerra en el cuarenta y cinco y, justo en ese momento, dej\u00f3 el ej\u00e9rcito.<\/p>\n\n\n\n<p>Con perfil austero y un fuerte car\u00e1cter, Marshall hab\u00eda desarrollado su liderazgo hasta el punto de no permitir a nadie, ni siquiera al presidente, llamarlo por su nombre de pila, George. Era el momento de iniciar su carrera pol\u00edtica en la que sirvi\u00f3 de enlace en los principales conflictos que la guerra hab\u00eda dejado abiertos y en el 47 fue nombrado Secretario de Estado. Parec\u00eda dif\u00edcil conseguir un hito en su nueva etapa mejor que el que hab\u00eda logrado al hacer vencer al bando aliado en la guerra, pero ese a\u00f1o, en la Universidad de Harvard, pronunci\u00f3 un discurso que fue el germen de la que ser\u00eda su nueva encomienda y tal vez, su mejor legado. Un plan que servir\u00eda no s\u00f3lo para reconstruir un continente devastado, sino para establecer un nuevo orden mundial que estuvo vigente en el pr\u00f3ximo medio siglo. Dir Stikker, ministro holand\u00e9s de exteriores, dijo de \u00e9l: \u201clos discursos de Churchill ganaron la guerra; el discurso de Marshall gan\u00f3 la paz\u201d. Y efectivamente, en 1953, cuando hab\u00eda transcurrido un a\u00f1o desde la finalizaci\u00f3n de su plan, George Marshall recibi\u00f3 Premio Nobel de la Paz.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El discurso: la semilla que hizo crecer un nuevo mundo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El cinco de junio de 1947, en la Universidad de Harvard, George Marshall pronunci\u00f3 un discurso en el que ya se pueden entresacar las l\u00edneas maestras del posterior Plan que sirvi\u00f3 para rescatar a Europa. En \u00e9l, Marshall describe con bastante detalle la dram\u00e1tica situaci\u00f3n europea y la imposibilidad de que sus pa\u00edses puedan salir solos de ah\u00ed. Habla de la ruptura de lazos comerciales, de la escasez de materias primas y productos esenciales, de la destrucci\u00f3n de la industria y la descompensaci\u00f3n entre el campo y la ciudad. Pone en valor lo imprescindible de la recuperaci\u00f3n, pues sin ella no habr\u00e1 estabilidad pol\u00edtica y por supuesto, tampoco estar\u00e1 garantizada la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Muestra a los Estados Unidos como un elemento integrador, y ofrece la disposici\u00f3n a colaborar con cualquier pa\u00eds que estuviese dispuesto a lograr la recuperaci\u00f3n. De la misma forma, se posicionar\u00eda en frente de aquellos que tratasen de bloquearla. Textualmente \u201c\u2026nuestra pol\u00edtica no va dirigida contra ning\u00fan pa\u00eds ni ninguna doctrina, sino contra el hambre, la pobreza\u2026\u201d, una forma sutil de dejar el testigo de la exclusi\u00f3n a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y sus pol\u00edticas. Pero tambi\u00e9n cede la responsabilidad a los pa\u00edses europeos, y remarca que la iniciativa, el plan de acci\u00f3n, debe venir de ellos, y que EE. UU. se limitar\u00e1 a apoyar sus propuestas en la medida en que les sea posible.<\/p>\n\n\n\n<p>Concluye anticipando los condicionantes: la iniciativa deb\u00eda ser de Europa, los pa\u00edses ten\u00edan que coordinarse acerca de qu\u00e9 plan quer\u00edan llevar a cabo y en qu\u00e9 medida, c\u00f3mo y cu\u00e1ndo, iban a distribuir las ayudas que necesitaban. Todo deb\u00eda encuadrarse en un marco de libertad comercial mundial y la ayuda tendr\u00eda que asumirse por la totalidad o la mayor\u00eda de los pa\u00edses europeos.<\/p>\n\n\n\n<p>El discurso fue un magn\u00edfico ejercicio de ret\u00f3rica, una eficaz arma de comunicaci\u00f3n en la que, como es l\u00f3gico, no aparecen explicitados ninguno los principales objetivos que los estadounidenses pretend\u00edan con el plan y que pueden resumirse en una sola frase: ejercer su poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El plan, hito a hito<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras el discurso, Francia y Gran Breta\u00f1a convocaron a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica para organizar un plan que diese respuesta a las intenciones norteamericanas. Stalin envi\u00f3 a su ministro de exteriores, M\u00f3lotov, conservando la intenci\u00f3n de poder dirigirlo todo hacia sus intereses, pero r\u00e1pidamente observ\u00f3 que las intenciones de Francia y Reino Unido estaban alineadas en la l\u00f3gica norteamericana y mostr\u00f3 su rechazo al plan.<\/p>\n\n\n\n<p>El 12 de julio fue convocada en Par\u00eds una cumbre a la que acudieron todos los pa\u00edses excepto Espa\u00f1a, que permanec\u00eda al margen por no haber participado en la guerra y haber mostrado sus simpat\u00edas fascistas, y otros peque\u00f1os estados como Andorra, San Marino, M\u00f3naco o Liechtenstein. A pesar de que tambi\u00e9n fue convocada, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica no s\u00f3lo rechaz\u00f3 la cumbre, sino que presion\u00f3 a los pa\u00edses de su \u00f3rbita -como Polonia o Checoslovaquia- que hab\u00edan mostrado inter\u00e9s para que cambiasen su postura. Stalin interpretaba el plan como una manera de establecer el control pol\u00edtico por parte de los norteamericanos sobre los pa\u00edses que se adhiriesen, lo que actuar\u00eda en contra de los intereses de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y de todos los pa\u00edses que ya estaban bajo su influencia. De esta forma se produjo la primera gran escisi\u00f3n en el bloque aliado y es el momento considerado por muchos como el arranque de la guerra fr\u00eda que enfrentar\u00eda a las dos grandes potencias mundiales durante las d\u00e9cadas siguientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras arduas jornadas de negociaciones en Par\u00eds los estados europeos llegaron a un acuerdo sobre el plan y la manera en que se aplicar\u00eda. La cantidad solicitada ascend\u00eda a 22 mil millones de d\u00f3lares de la \u00e9poca. El presidente estadounidense, Truman, rebaj\u00f3 la cifra hasta 17 mil antes de llevar el plan para su aprobaci\u00f3n en el Congreso. All\u00ed encontr\u00f3 una fuerte oposici\u00f3n del ala republicana, que era partidaria de una pol\u00edtica m\u00e1s aislacionista y tuvo detractores en el propio bando dem\u00f3crata, pero los acontecimientos que se produjeron navegaron a favor de corriente del Plan.<\/p>\n\n\n\n<p>En febrero del cuarenta y ocho cay\u00f3 el gobierno democr\u00e1tico checoslovaco en manos del poder sovi\u00e9tico y este hecho fue trascendental para que todos viesen como cierta la amenaza que supon\u00eda para el sistema norteamericano el avance del comunismo. En abril, el congreso termin\u00f3 aprobando un plan que supon\u00eda un total de casi trece mil millones de d\u00f3lares, el equivalente a unos 80 mil millones de d\u00f3lares de 1997. [2]<\/p>\n\n\n\n<p>El dinero se distribuy\u00f3 aproximadamente en pr\u00e9stamos de bajo inter\u00e9s y subsidios con el objetivo de proveer medios de pago para la adquisici\u00f3n de materias primas, el restablecimiento de los sistemas monetarios y la creaci\u00f3n de una estabilidad financiera.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre abril del 48 y junio del 52 llegaron a Europa toda clase de productos de primera necesidad: las c\u00e9lebres cajas \u2018care\u2019, alimentos, fertilizantes, productos de higiene y sanidad, despu\u00e9s maquinaria para incrementar la producci\u00f3n agr\u00edcola, m\u00e1s tarde elementos para el restablecimiento de la industria. Entre ingleses y franceses se repartieron casi la mitad de la ayuda y a Alemania termin\u00f3 llegado s\u00f3lo un 10% despu\u00e9s de que se decidiese abandonar el plan Morgenthau, que pretend\u00eda abocar a los alemanes a un estado agr\u00edcola.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 fue realmente el Plan Marshall?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay un hecho definitivo: el plan Marshall contribuy\u00f3 a la fragmentaci\u00f3n de Europa, dividi\u00f3 el continente entre los pa\u00edses que quedaron al otro lado del tel\u00f3n de acero, bajo dominio sovi\u00e9tico, y la denominada Europa occidental, pa\u00edses democr\u00e1ticos basados en la econom\u00eda capitalista y la influencia estadounidense. Es tambi\u00e9n evidente que aquellas ayudas y subvenciones aceleraron la recuperaci\u00f3n de todos los pa\u00edses. Aunque tambi\u00e9n es razonable pensar que \u00e9sta se hubiese producido con o sin plan Marshall, es dif\u00edcil imaginar c\u00f3mo hubiese sido el escenario de reconstrucci\u00f3n de Europa si no hubiese sido ese el camino tomado, o cu\u00e1l hubiera sido el curso de la historia si los Estados Unidos hubieran perdido su capacidad de influencia sobre el continente en detrimento del r\u00e9gimen comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay cientos de teor\u00edas que sit\u00faan a los americanos como los verdaderos beneficiados de aquel plan, otros que ensalzan su altruismo en la recuperaci\u00f3n de un continente totalmente devastado. Seg\u00fan el sesgo ideol\u00f3gico, pueden defenderse teor\u00edas en principio encontradas y para las cuales es sencillo encontrar argumentos. Lo que yo creo es que los Estados Unidos, al finalizar la guerra, eran la primera potencia econ\u00f3mica del mundo y que tanto Marshall como Truman supieron hacer una lectura brillante de los acontecimientos y trazaron el camino de futuro que m\u00e1s les conven\u00eda, como despu\u00e9s qued\u00f3 demostrado.<\/p>\n\n\n\n<p>El Plan Marshall fue una reivindicaci\u00f3n del poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico norteamericano. Del lado econ\u00f3mico hicieron el negocio perfecto: prestaron sus d\u00f3lares para que los europeos comprasen sus productos, gran parte de ellos excedentes que se hubiesen visto seriamente comprometidos de haber continuado el colapso de la econom\u00eda europea, pues en aquel escenario el viejo continente y a trav\u00e9s de \u00e9ste sus colonias, eran el principal cliente de la econom\u00eda norteamericana. Termin\u00f3 con la pol\u00edtica de aranceles, que hab\u00eda sido muy gravosa para su econom\u00eda y adem\u00e1s lo hizo bajo la apariencia del esp\u00edritu de la gran naci\u00f3n que no s\u00f3lo hab\u00eda salvado a Europa de los nazis, sino que estaba ayudando a su reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de esto, consolidaron su poder pol\u00edtico en un mundo que, como vislumbraron de una forma muy clara, empezaba a dividirse en dos grandes bandos. Occidente quedar\u00eda ya bajo la influencia de su cultura y de su modo de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica, algo que perdura hasta nuestros d\u00edas y que tal vez fue la primera gran derrota (y la m\u00e1s severa a la postre) del comunismo en esa guerra fr\u00eda que comenzaba por el dominio del orden mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>El Plan Marshall no es s\u00f3lo un acontecimiento determinante en el curso de la historia por la importancia que tuvo en su momento, sino por las consecuencias que gener\u00f3 durante tantos a\u00f1os para tantos pa\u00edses y millones de personas. En la actualidad, podemos encontrar ciertos paralelismos. Libramos una guerra en la que no hay bombas ni disparos, pero s\u00ed dejar\u00e1 ruina, econom\u00edas detenidas, pa\u00edses pr\u00e1cticamente quebrados. Tal vez ahora, mientras se libran los \u00faltimos combates contra el virus, haya ya alg\u00fan general Marshall preparando un discurso como aquel en Harvard y que pueda hacer que, bajo la apariencia de la reconstrucci\u00f3n, est\u00e9 dibujando una nueva pir\u00e1mide de poder.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Bibliograf\u00eda<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Becerril, B. (2017). La apuesta de los Estados Unidos por la unidad europea en el marco del Plan Marshall. El apoyo norteamericano y la obstrucci\u00f3n brit\u00e1nica en el umbral de la integraci\u00f3n europea (1947-1951). R<em>evista de Derecho Comunitario Europeo<\/em>, 56, pp. 159-198. UNIR. Disponible en: <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/descarga\/articulo\/6010196.pdf\">https:\/\/dialnet.unirioja.es\/descarga\/articulo\/6010196.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Castro, V. <em>UNO, DOS, TRES. Una visi\u00f3n de la Guerra Fr\u00eda demasiado ir\u00f3nica para su tiempo.<\/em> UNIR. Disponible en:&nbsp; <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/descarga\/articulo\/818925.pdf\">https:\/\/dialnet.unirioja.es\/descarga\/articulo\/818925.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Mesa, R. (1989). Guerra Fr\u00eda, distensi\u00f3n y soluci\u00f3n de conflictos. <em>Revista del Centro de Estudios Constitucionales, <\/em>3, pp. 247-268. UNIR. Disponible en: <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/descarga\/articulo\/1049046.pdf\">https:\/\/dialnet.unirioja.es\/descarga\/articulo\/1049046.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Gardner, R. (1997). La idea de Marshall y su significado actual. El PA\u00cdS. Disponible en: <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1997\/06\/05\/internacional\/865461617_850215.html\">La idea de Marshall y su significado actual | Internacional | EL PA\u00cdS (elpais.com)<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez, B. (2012). Cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica del Plan Marshall al G-20 (1944-2012). Mediterr\u00e1neo Econ\u00f3mico, pp. 113-123. CAJAMAR. Disponible en: https:\/\/www.publicacionescajamar.es\/publicaciones-periodicas\/mediterraneo-economico\/mediterraneo-economico-22-la-economia-internacional-en-el-siglo-xxi\/341<\/p>\n\n\n\n<p>Audiovisuales<\/p>\n\n\n\n<p>Documentos Radio Nacional de Espa\u00f1a, \u00abEl Plan Marshall: la ayuda americana que impuls\u00f3 una nueva Europa\u00bb. Disponible en: <a href=\"http:\/\/www.rtve.es\/radio\/20180406\/plan-marshall-ayuda-americana-impulso-nueva-europa-documentos-rne\/1709440.shtml\">http:\/\/www.rtve.es\/radio\/20180406\/plan-marshall-ayuda-americana-impulso-nueva-europa-documentos-rne\/1709440.shtml<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>CNN, LA GUERRA FR\u00cdA 3\/24: Plan Marshall (1947-1952). Disponible en:<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=jtG516SCv_8\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=jtG516SCv_8<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Foto portada: nps.gov<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> (RNE, 2018)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> (Gardner, 1997)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El noventa por ciento de las viviendas de Varsovia estaban destruidas. El cuarenta por ciento en Alemania, tres millones y medio en Londres. Las redes de transportes francesas y germanas estaban completamente inoperativas. No hab\u00eda puentes en pie por los que se pudiera cruzar el Sena ni el Rin . La Segunda Guerra Mundial dej\u00f3 un paisaje de ruina y destrucci\u00f3n sobre Europa, un escenario donde los vencedores pod\u00edan a duras penas distinguirse de los vencidos. La guerra, prolongada por la deriva hacia el sinsentido de la Alemania nazi, dej\u00f3 ciudades destruidas, poblaciones mermadas, pa\u00edses sin futuro, gente sin presente. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11310,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-11309","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","has_thumb"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/joseluispineda.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/marshall-gpnf.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/joseluispineda.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/joseluispineda.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/joseluispineda.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joseluispineda.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joseluispineda.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11309"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/joseluispineda.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11309\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11312,"href":"https:\/\/joseluispineda.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11309\/revisions\/11312"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joseluispineda.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11310"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/joseluispineda.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/joseluispineda.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/joseluispineda.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}